por Ángeles Carretero | Jun 12, 2026 | reflexiones
¿Qué debo hacer?
Pregunté a mi corazón.
Sonriendo contestó:
ser libre para pensar
y ver la belleza brotar
cuya experiencia
te llevará a la verdad.
Caminando entre dunas
de arenas poco calientes
bajo estrellas brillantes,
apareció una luz fulgurante,
a la que pregunté,
¿Qué es la noche?
Espacio eterno donde el silencio reina
en oídos abiertos que escuchan
la canción del universo.
Chispas que aparecen
para que se vea la grandeza y belleza
del universo en movimiento.
Movimiento donde la quietud aparente
es el sueño que emerge
y nos permite ver más allá de las apariencias.
Comprendí esas palabras dentro de mí,
y un diálogo nació
entre esa luz fulgurante
y mi conciencia
en el crepúsculo de mi existencia.
¿Qué es la Vida?
La Vida es la energía que crea todo lo manifestado, lo Vivo. Para el ser humano es responsabilidad; además, es un sendero por el que todos transitan, unos rápidos y otros lentos, unos ricos y otros pobres, unos agraciados y otros menos. Sin embargo, la Vida es para todos igual, un aprendizaje sin igual.
La Vida es compleja, dura y suave como el agua del océano, como el viento que acaricia la flor despierta, como el fuego que sana a la tierra. La Vida respeta quién eres porque habita la conciencia que se expresa a través de experiencias en estas existencias.
¿Cómo habitamos el mundo?
El mundo es un todo; nada puede separarse de lo vivo. Habitar es cuidar, respetar, comprender al otro y a vosotros en la diferencia. Hay que aprender a vivir con lentitud, observando, sintiendo, transformando en silencio y atentos a nuestros actos para conocer la identidad del otro.
¿Cómo puedo educarme en este momento crepuscular?
Esa luz brillante vibró en mi interior.
Los diálogos son imprescindibles para educar la mente, el cuerpo y así equilibrarse para centrarse. La Presencia de la conciencia de la Vida os envuelve en cuerpos humanos. No es conocimiento, es experiencia. Aprender a escuchar el cuerpo. Aprender a escuchar al otro. Aprender a respetar las identidades. Aprender a conocer las culturas. Cuando se aprende a ver al otro, cuando se aprende a verse a uno mismo, cuando se aprende a aceptar todo lo que os rodea, es cuando aprendéis a observar, a reflexionar para escuchar, a sentir para fluir, a buscar el sentido de la vida para vivir en empatía y armonía.
¿Cómo podemos encontrar una entente para vivir en paz?
Todo depende de la actitud de los seres humanos. Por eso es vital que los gobernantes sean gentes honestas, que actúen con responsabilidad por el bien de todos, que busquen la paz y no el conflicto. Que dejen de humillar para no provocar venganza.
Para ello es importante la educación, educar para tener capacidad de espíritu crítico, pensar y reflexionar cada uno por sí mismo, y así romper el hilo entre el pensante y el rebaño. Conocerse a uno mismo es fundamental para evitar la manipulación. La dignidad en la condición humana es esencial para la aceptación de unos y otros.
Aprender a vivir, habitando la conciencia y no a matar para adquirir.
Un canto a la Vida vibró en mi interior y las palabras bailaron con el viento donde cada letra era una constelación que formaba la palabra AMOR.
La belleza de una vida
es su entrega a la verdad.
Es crear música del alma,
a través de aguas cantarinas
y jardines alegres.
Vibraciones de belleza y verdad
crean dulces lágrimas
de reconocimiento y agradecimiento
por esa belleza sin igual.
La belleza de esa sinfonía
es la belleza sublime de la armonía.
El resplandor del crepúsculo
indica que la noche llega
para que las estrellas
dibujen estelas
de un pasado primigenio
y cada constelación
abra la puerta del corazón.
Al igual que las cigüeñas
retornan a las tierras cálidas,
mi ser
viaja por espacios siderales.
La última pregunta que vibró en mi interior: ¿Qué es el Amor Primigenio, esencia creadora?
Como respuesta obtuve, Todo ES, por lo tanto, Yo Soy y Tú también.
por Ángeles Carretero | May 12, 2026 | reflexiones
Mientras el agresor da razones para matar,
yo alzo mi voz para pedir paz.
La guerra es
destrucción, crueldad, caos, horror…,
velos que se ciñen
sobre lugares como nubes tenebrosas
que descargan su furia
para aniquilar la vida,
en ese escenario de gritos de dolor
los latidos de muchos corazones cesan.
Gritos de niños.
Gritos de padres.
Gritos de abuelos y familiares.
Gritos de horror.
Gritos de traición.
Gritos de incomprensión.
Gritos de desesperanza.
Casas convertidas en ciudades de polvo
donde antes la vida circulaba.
Yo puedo decirte que mientras
tú estás encerrado en tu seguridad
con tus incertidumbres, miedos y crueldad,
das órdenes de apretar el botón
para que miles de drones
con bombas mortíferas
siembren el terror en esa ciudad
ahogando la savia de la vida.
Los cobardes como tú infligen dolor,
mientras, los fuertes miran de frente
y buscan crear condiciones
para no hacer la guerra
y que cada día renazca el sol.
Todos los seres humanos tienen el mismo valor,
nadie puede erigirse en su salvador.
Los pueblos del mundo tienen su propia cultura.
No se puede atacar su modo de vida
ni mantener el control sobre su población.
Cada pueblo volverá a levantarse
y se alimentará de venganza si no se paran
las masacres, el desprecio, el resentimiento
sufrido sin motivo.
Desesperanza que nunca acabará.
Violencia creciente
por no aceptar que el causante de tanta miseria
siga destruyendo vidas y culturas que no son las suyas.
La guerra todo destruye,
incluso lo más preciado,
la esperanza de una vida mejor
para niños y jóvenes
esperanza que se fue,
cuando sus padres partieron.
Ahora son huérfanos,
sin patria, sin tierras, sin aire, sin cariño,
ahogando su dolor en silencio con una mirada de incomprensión.
La guerra solo trae violencia, venganza,
resentimiento, resignación,
dolor y un recuerdo vivo
que sus víctimas siempre recordaran.
La guerra es un ataúd lleno de cadáveres
de seres humanos
que sin saber por qué
están ahí enterrados.
¡Cuánta tristeza sentimos al ver el escenario
de la violencia de la guerra.
Tantas vidas aniquiladas
por territorios, creencias, ideologías,
por querer mantener el control,
en el escenario del teatro mundial.
El velo del sufrimiento se cierne sobre la noche
envolviendo los suspiros
de las vidas palpitantes ahora vacías.
Sin embargo, la vida es muy sabia
y cada lágrima caída en la tierra
siembra semillas de perdón y amor,
porque los que partieron,
no desean que se repitan esas escenas de horror.
El corazón de la gente buena
sigue latiendo en el Amor
para que la lluvia apacigüe
el dolor de la tierra
por tantas lágrimas vertidas.
Así, el nuevo amanecer
será augurio de vida y risas
porque será un amanecer de esperanza
donde la violencia de la guerra
no tiene cabida.
El aire puro y las risas
de los pueblos del mundo
harán posible un nuevo amanecer
de esperanza en la tierra.
*****
No conocer la historia trae consigo trágicas consecuencias. Cada país tiene su cultura y no se pueden violar los derechos de los seres humanos de cualquier punto en la tierra.
por Ángeles Carretero | Abr 29, 2026 | reflexiones
Lágrimas, silencio,
momentos íntimos de alegría y reconocimiento.
Lágrimas, silencio,
momentos íntimos de pérdidas y tristeza.
Lágrimas, silencio,
momentos íntimos de plegarias y agradecimiento.
Lágrimas, silencio,
momentos íntimos de sacralización del momento.
Lágrimas, silencio,
momentos íntimos del cálido abrazo de un hermano.
Lágrimas, silencio,
momentos íntimos de la unión con madre Tierra y las estrellas.
Lágrimas, silencio,
momentos íntimos ante la grandeza y el amor de la esencia divina.
Lágrimas, silencio,
momentos íntimos cuando escucho cantar a la luna acompañada por el tambor de los rayos del sol.
Lágrimas, silencio,
momentos íntimos que remueven mis sentimientos para revivir el recuerdo.
Lágrimas, silencio,
momentos íntimos donde nace la sonrisa serena de la belleza.
Lágrimas, silencio,
momentos íntimos de apertura al universo.
Lágrimas, silencio,
momentos íntimos al caminar por las montañas azules,
sintiendo el agua turquesa en mis pies y los montes de fuego en mi corazón;
la huella de mis pasos por esta vida se envuelve ahora en el silencio y lágrimas de amor resbalan de agradecimiento.
por Ángeles Carretero | Abr 21, 2026 | Poesía
Lazos dorados invisibles
crean obras de arte.
Lazos mentales invisibles
erigen prisiones virtuales.
Prisiones virtuales
donde el llanto del vacío,
navega por el suelo inundando
de miseria y violencia.
La vida elegida forma
estrechos pasillos de alas rotas
si, la poesía de la vida
no canta a la armonía.
La poesía del alba
se ha ido por el dolorido riachuelo
cuando construí altas murallas
de huidas y rupturas.
Rupturas que me ahogan
en mis propias grietas
y me hacen ser naufrago
en el mar de la arrogancia.
Deflagraciones emocionales
en mis experiencias cotidianas
han hecho que prefiera huir
para vivir en lo virtual de mi mental.
Juicio, maltrato, desconfianza
cadenas de mentiras e hipocresía
que se rompen cuando acepto
que soy más que esa máscara caida.
En sueños,
alguien me dijo:
“Unas lágrimas pueden
lavar el dolor de la emoción.
Grita tu desesperanza
anclada en la hipnótica
influencia de tu prisión
y navega por el río de la esperanza.
Deja de huir, deja tu ceguera y sordera
y permite que la fuerza de la alegría
renazca
a través de la línea de la armonía”.
Palabras del silencio
entre dos momentos de mi vida,
la que fui y la que soy
Porque derribé los muros de mi prisión.
Desde ese intervalo de momentos
observo la noche estrellada,
una estrella fugaz me saludó,
y un búho cantó.
El búho volvió a ulular,
cuando el resplandor
de unas antorchas encendidas
me hicieron ver el pálpito de la vida.
El amor y la verdad
no pueden extinguirse ante la oscuridad.
Los lazos de la prisión invisible
se deshacen cuando decimos sí a la vida.
Lazos que ríen y bailan
con el silencio de la melodía
porque ahora la esencia
de mi ser navega a través de mi piel.
Somos poetas de nuestra
propia existencia.
Sentimos la nostalgia
de la poesía que sin palabras todo decía.
He elegido el cielo para vivir
y la tierra para dormir.
El silencio para amar y navegar
por la poesía de la Vía.
por Ángeles Carretero | Mar 1, 2026 | Poesía
Somos estrellas en el olvido
donde la fusión con el horizonte nos lleva al océano infinito.
Reconciliar y sublimar la vida
para que el lenguaje haga palpitar al corazón diamantino.
Vivir entre semillas de calidad
para que germinen en la verdad, no en la mentira.
El amor huele a placeres sencillos
y explora nuestras grietas para bailar con las mareas.
Aprendizaje profundo de la vida
coherencia interna para que la verdad resuene con claridad.
Elijo mi camino, mi silencio, mi ritmo,
ahora recuerdo la melodía de dos canciones, llegada y partida.
Accedo al espacio de mi libertad
donde la fragancia de la rosa crea belleza y da sentido a mi vida.
La máscara ha caído por fin
soy yo misma y mi Yo celestial; he renacido a mi alma universal.
Palabras vivas, intuición, trascendencia
para viajar a través de la experiencia entre el olvido y el recuerdo.
Siento la Presencia del amor
en soledad, a través del abrazo de Maat y la risa del silencio.
Somos estrellas en el olvido,
donde el horizonte une al amor infinito con los placeres sencillos.