Ser diferente

Ser diferente

¿Qué significa ser “diferente”? Ser diferente, implica avanzar por caminos donde los corazones débiles temen ir, escalar alturas, hacer saltos en terrenos vírgenes,  ir a las profundidades del abismo. Ser diferente es trascender la costumbre, los hábitos e ir más allá del horizonte para visitar nuevos universos. Nos encanta ver la belleza de la mariposa pero tememos a los diferentes cambios que hay que pasar para llegar a su belleza.

Sabemos que todos somos diferentes porque todos guardamos en nuestra conciencia la única llave que abre nuestra vida y nos enseña el camino; nos descubre nuestras pasiones, nos hace degustar nuestros sueños, nos hace sentir ilusión y entusiasmo -ambos necesarios para lograr nuestros objetivos-, pero muchas veces tememos a la diferencia porque tememos al cambio y nos asusta enfrentarnos con la sociedad. La diferencia es la cualidad que distingue a una persona de otra y lleva consigo reconocimiento y alegría, envidia y discordia.

Ha habido, hay y habrá muchas “personas  diferentes” en el mundo marcando ese punto de inflexión donde todo cambia, tanto en la vida como en la sociedad; personas valientes, audaces, atrevidas que han luchado y luchan para que el mundo sea un lugar mejor. La “diferencia” abarca todas las disciplinas ciencia, medicina, arte, literatura, filosofía, religión. Desde el principio de los tiempos esas personas han roto moldes y cadenas de normas establecidas y obsoletas que solo beneficiaban o benefician a unos cuantos y no al mundo, enfrentándose a la incomprensión de la sociedad que los ha criticado sin piedad.

¿Qué es lo que nos hace diferentes?, nuestra personalidad – genialidad, coraje, confianza-, corazón y esencia. La esencia de una flor ya existe en sus células y es la que la define. La esencia de cada ser humano está en su corazón y es la que lo define. Hay que aceptar lo que somos  para aceptar la “diferencia”.

La “diferencia” es la que nos hace únicos en nuestro género, la que nos hace avanzar y hace que el mundo progrese. Los genios son escasos, se cuestionan constantemente y buscan respuestas a otras respuestas; no están a gusto, no están de acuerdo con las leyes que rigen el mundo porque ven su injusticia y miseria y luchan por el cambio y esto molesta a  esa multitud de líderes que ostentan el poder político, financiero y religioso porque quieren seguir exhibiendo su poder.

La “diferencia” está en lo más profundo de nuestro ser, en nuestros deseos más recónditos e íntimos. La “diferencia” nos hace luchadores, fuertes y nos ayuda a avanzar para lograr nuestros sueños, todos somos diferentes en nuestro interior; pero la gran mayoría de las veces lo escondemos porque nos da vergüenza o no tenemos el coraje de enfrentarnos a nosotros mismos o a los demás.

La “diferencia” es un don, hay que aceptarla con fuerza humilde y ánimo decidido, con lucidez mental, coraje y alegría para avanzar.  Hay que aceptar y respetar a las personas valientes que luchan por encontrar nuevos universos.

(foto de la red)