por Ángeles Carretero | May 12, 2026 | reflexiones
Mientras el agresor da razones para matar,
yo alzo mi voz para pedir paz.
La guerra es
destrucción, crueldad, caos, horror…,
velos que se ciñen
sobre lugares como nubes tenebrosas
que descargan su furia
para aniquilar la vida,
en ese escenario de gritos de dolor
los latidos de muchos corazones cesan.
Gritos de niños.
Gritos de padres.
Gritos de abuelos y familiares.
Gritos de horror.
Gritos de traición.
Gritos de incomprensión.
Gritos de desesperanza.
Casas convertidas en ciudades de polvo
donde antes la vida circulaba.
Yo puedo decirte que mientras
tú estás encerrado en tu seguridad
con tus incertidumbres, miedos y crueldad,
das órdenes de apretar el botón
para que miles de drones
con bombas mortíferas
siembren el terror en esa ciudad
ahogando la savia de la vida.
Los cobardes como tú infligen dolor,
mientras, los fuertes miran de frente
y buscan crear condiciones
para no hacer la guerra
y que cada día renazca el sol.
Todos los seres humanos tienen el mismo valor,
nadie puede erigirse en su salvador.
Los pueblos del mundo tienen su propia cultura.
No se puede atacar su modo de vida
ni mantener el control sobre su población.
Cada pueblo volverá a levantarse
y se alimentará de venganza si no se paran
las masacres, el desprecio, el resentimiento
sufrido sin motivo.
Desesperanza que nunca acabará.
Violencia creciente
por no aceptar que el causante de tanta miseria
siga destruyendo vidas y culturas que no son las suyas.
La guerra todo destruye,
incluso lo más preciado,
la esperanza de una vida mejor
para niños y jóvenes
esperanza que se fue,
cuando sus padres partieron.
Ahora son huérfanos,
sin patria, sin tierras, sin aire, sin cariño,
ahogando su dolor en silencio con una mirada de incomprensión.
La guerra solo trae violencia, venganza,
resentimiento, resignación,
dolor y un recuerdo vivo
que sus víctimas siempre recordaran.
La guerra es un ataúd lleno de cadáveres
de seres humanos
que sin saber por qué
están ahí enterrados.
¡Cuánta tristeza sentimos al ver el escenario
de la violencia de la guerra.
Tantas vidas aniquiladas
por territorios, creencias, ideologías,
por querer mantener el control,
en el escenario del teatro mundial.
El velo del sufrimiento se cierne sobre la noche
envolviendo los suspiros
de las vidas palpitantes ahora vacías.
Sin embargo, la vida es muy sabia
y cada lágrima caída en la tierra
siembra semillas de perdón y amor,
porque los que partieron,
no desean que se repitan esas escenas de horror.
El corazón de la gente buena
sigue latiendo en el Amor
para que la lluvia apacigüe
el dolor de la tierra
por tantas lágrimas vertidas.
Así, el nuevo amanecer
será augurio de vida y risas
porque será un amanecer de esperanza
donde la violencia de la guerra
no tiene cabida.
El aire puro y las risas
de los pueblos del mundo
harán posible un nuevo amanecer
de esperanza en la tierra.
*****
No conocer la historia trae consigo trágicas consecuencias. Cada país tiene su cultura y no se pueden violar los derechos de los seres humanos de cualquier punto en la tierra.
por Ángeles Carretero | Abr 29, 2026 | reflexiones
Lágrimas, silencio,
momentos íntimos de alegría y reconocimiento.
Lágrimas, silencio,
momentos íntimos de pérdidas y tristeza.
Lágrimas, silencio,
momentos íntimos de plegarias y agradecimiento.
Lágrimas, silencio,
momentos íntimos de sacralización del momento.
Lágrimas, silencio,
momentos íntimos del cálido abrazo de un hermano.
Lágrimas, silencio,
momentos íntimos de la unión con madre Tierra y las estrellas.
Lágrimas, silencio,
momentos íntimos ante la grandeza y el amor de la esencia divina.
Lágrimas, silencio,
momentos íntimos cuando escucho cantar a la luna acompañada por el tambor de los rayos del sol.
Lágrimas, silencio,
momentos íntimos que remueven mis sentimientos para revivir el recuerdo.
Lágrimas, silencio,
momentos íntimos donde nace la sonrisa serena de la belleza.
Lágrimas, silencio,
momentos íntimos de apertura al universo.
Lágrimas, silencio,
momentos íntimos al caminar por las montañas azules,
sintiendo el agua turquesa en mis pies y los montes de fuego en mi corazón;
la huella de mis pasos por esta vida se envuelve ahora en el silencio y lágrimas de amor resbalan de agradecimiento.
por Ángeles Carretero | Abr 21, 2026 | Poesía
Lazos dorados invisibles
crean obras de arte.
Lazos mentales invisibles
erigen prisiones virtuales.
Prisiones virtuales
donde el llanto del vacío,
navega por el suelo inundando
de miseria y violencia.
La vida elegida forma
estrechos pasillos de alas rotas
si, la poesía de la vida
no canta a la armonía.
La poesía del alba
se ha ido por el dolorido riachuelo
cuando construí altas murallas
de huidas y rupturas.
Rupturas que me ahogan
en mis propias grietas
y me hacen ser naufrago
en el mar de la arrogancia.
Deflagraciones emocionales
en mis experiencias cotidianas
han hecho que prefiera huir
para vivir en lo virtual de mi mental.
Juicio, maltrato, desconfianza
cadenas de mentiras e hipocresía
que se rompen cuando acepto
que soy más que esa máscara caida.
En sueños,
alguien me dijo:
“Unas lágrimas pueden
lavar el dolor de la emoción.
Grita tu desesperanza
anclada en la hipnótica
influencia de tu prisión
y navega por el río de la esperanza.
Deja de huir, deja tu ceguera y sordera
y permite que la fuerza de la alegría
renazca
a través de la línea de la armonía”.
Palabras del silencio
entre dos momentos de mi vida,
la que fui y la que soy
Porque derribé los muros de mi prisión.
Desde ese intervalo de momentos
observo la noche estrellada,
una estrella fugaz me saludó,
y un búho cantó.
El búho volvió a ulular,
cuando el resplandor
de unas antorchas encendidas
me hicieron ver el pálpito de la vida.
El amor y la verdad
no pueden extinguirse ante la oscuridad.
Los lazos de la prisión invisible
se deshacen cuando decimos sí a la vida.
Lazos que ríen y bailan
con el silencio de la melodía
porque ahora la esencia
de mi ser navega a través de mi piel.
Somos poetas de nuestra
propia existencia.
Sentimos la nostalgia
de la poesía que sin palabras todo decía.
He elegido el cielo para vivir
y la tierra para dormir.
El silencio para amar y navegar
por la poesía de la Vía.
por Ángeles Carretero | Mar 1, 2026 | Poesía
Somos estrellas en el olvido
donde la fusión con el horizonte nos lleva al océano infinito.
Reconciliar y sublimar la vida
para que el lenguaje haga palpitar al corazón diamantino.
Vivir entre semillas de calidad
para que germinen en la verdad, no en la mentira.
El amor huele a placeres sencillos
y explora nuestras grietas para bailar con las mareas.
Aprendizaje profundo de la vida
coherencia interna para que la verdad resuene con claridad.
Elijo mi camino, mi silencio, mi ritmo,
ahora recuerdo la melodía de dos canciones, llegada y partida.
Accedo al espacio de mi libertad
donde la fragancia de la rosa crea belleza y da sentido a mi vida.
La máscara ha caído por fin
soy yo misma y mi Yo celestial; he renacido a mi alma universal.
Palabras vivas, intuición, trascendencia
para viajar a través de la experiencia entre el olvido y el recuerdo.
Siento la Presencia del amor
en soledad, a través del abrazo de Maat y la risa del silencio.
Somos estrellas en el olvido,
donde el horizonte une al amor infinito con los placeres sencillos.