por Ángeles Carretero | Mar 17, 2018 | Microrelato
Tac, tac, tac, el eco de mis zapatos de plataforma plateados, que me han dado una nueva identidad clandestina sin opción, resuenan en la calle mojada y sombría en esas horas donde el silencio de la humillación es mi compañía.
Tac, tac, tac, coches que se paran y hombres que preguntan el precio de un efímero… placer.
Tac, tac, tac, subo y antes de cerrar la puerta, el coche arranca dirigiéndose a un lugar solitario. No sé, si es un hombre o un espectro, da igual, qué puedo hacer; sus groseras manos hurgan en mi monte de Venus. Hoy, como ayer y desde hace varios años, la melancolía me viste de tristeza porque mi alma se perdió cuando un ruido ensordecedor cayó sobre mi casa y todo desapareció, y desde entonces, mi cuerpo se vendió al mejor postor y ha sido esclavo de la violación. Recuerdo que habías salido a pintar un grafito reclamando libertad.
Mis últimos recuerdos quedaron grabados en el beso tierno de amor cuando éramos olas y playa. Mi espíritu vuela una y otra vez hacia ese lugar cuyos rayos bermejos teñían el horizonte y alguna que otra estrella tímida salía para hacernos compañía.
… Un pequeño jadeo me devuelve a este presente negro en el que unas manos sucias me entregan un billete marchito.
Ni siquiera me devuelve a mi calle. Me bajo, el coche arranca y me deja en la soledad de la noche.
La lluvia limpia mi cuerpo y mis pies descalzos chapotean en los charcos, el eco ha desaparecido. Las estrellas lloran y abro los brazos para sentir la brisa y las lágrimas de tantas penas. He despertado de esa agonía y esa ha sido mi última violación porque ahora sé que soy una mujer que siente que la vida crea ocasiones de renacer; esta noche las lágrimas han recuperado mi alma.
Siento a mi sombra que vuelve como compañera y a mi alma que me arropa con un vestido nuevo, dándome valor y confianza; vuelven tus palabras olvidadas: “cada hombre y cada mujer son grafitos vivientes de libertad y dignidad, esto nadie lo puede parar, por muchas bombas o destrucción, la vida volverá a nacer para luchar por la libertad”.
por Ángeles Carretero | Mar 16, 2018 | Artículo
La Sabiduría ancestral se encuentra aquí en la vida, entre hombres y mujeres de carne y hueso, con sus luces y sombras, viviendo experiencias y sueños y aprendiendo lecciones de grandezas y miserias, a lo largo de caminos estrechos y abruptos, llanos y sencillos. Paso a paso, kilómetro a kilómetro, día tras día recorremos el camino que nosotros hemos trazado con nuestros pasos.
Los objetivos y los sueños basados en la paz y en la libertad son necesarios para que nuestra vida sea productiva y llena de recursos. A través de la historia, algunos de esos seres humanos han iluminado el mundo irradiando su propia luz, como Hipatia, Avicena, Hildegarda de Bingen, Rabi’a-al-Adawiyya, Lahiri Mahâsaya, Gandhi, Lucretia Mott, Luther King, Denis Diderot, Sophie Scholl… entre otros miles, cada uno aportando su saber y experiencia para que la libertad y el conocimiento sigan brillando y barran las sombras de la ignorancia y de la esclavitud; el ser humano no ha sido concebido para ser esclavo de otro ser humano. La Sabiduría nos enseña que cada persona debe aprender a pensar por sí misma, ser autónoma, construirse y vivir sus sueños, para dejar de ser dependiente y vivir bajo la sumisión, y, esa verdad florece una y otra vez a través de los tiempos y ninguna muralla o frontera puede detener su paso. Una vez más, la Sabiduría se hace oír: “una voz honesta tiene más poder y es más fuerte que un griterío demente de egoísmo y violencia”.
A través de nuestro santuario interior, el efluvio de la paz y de la libertad se expande por el mundo. Hombres y Mujeres de a pie, de cualquier ámbito social, no solo buscan placer y alegría, también felicidad y hacen lo imposible para que la vida fluya como las aguas del río que se renuevan sin cesar, creando un bienestar general, con colores y aromas en las calles; en cambio, algunos hombres y mujeres, portavoces de ellos mismos, buscan su propio beneficio donde consiguen mucho para pocos y poco para muchos, moviéndose en un estanque donde el agua no se renueva, produciendo roña y malos olores.
Al igual que existe la Sabiduría de la luz, existe la ignorancia de la sombra y en ese mundo de violencia y de esclavitud existen personas que tienen instintos perversos y son aves carroñeras con cabezas de seres humanos que imponen su miedo para mantener al pueblo bajo los efectos de un narcótico y poder sacar tajada de su autoridad. Desean que el pueblo sea perezoso porque esa pereza de una mayoría es conveniente para su minoría. La corrupción es una bestia negra insaciable, con tentáculos que se extiende por todo el planeta, devorándolo todo con discursos vacíos que son pasatiempos de unos cuantos que adormecen, con sus palabras disfrazadas de verdad, la razón de la gente.
Las antorchas de Luz brillan con más fuerza en la oscuridad porque sus rayos de color azafrán nos recuerdan que la humanidad es un arcoíris de ideas, creencias, culturas que hay que respetar y no se puede separar; de la misma forma que no se pueden separar las leyes universales de la vida, libertad, respeto, dignidad porque estas leyes nos permiten discernir el bien del mal para vivir en armonía.
El deseo de iluminar al mundo con paz y libertad, con esperanza y dignidad es la única fuerza de la vida que nos hace cambiar. Desarrollar nuestro discernimiento para saber lo que es bueno o no para nosotros y nuestro entorno y dejar de ser sumisos, esclavos, dependientes de todo aquel que grita y nos atemoriza. Todas las decisiones tienen consecuencias, unas buenas y otras malas dependiendo en qué bando nos posicionemos. No somos lobos solitarios ni superhéroes, somos seres humanos con deseos, sueños y anhelos de vida y paz.
El ser humano ya ha llorado bastante y ha cubierto de rojo los caminos. La Sabiduría nos trae discernimiento para acabar con el sufrimiento, es hora de que la savia sagrada de la Sabiduría recorra las venas de todo aquel que desee encontrar la paz y conjure la oscuridad.
La luz de la Sabiduría prende su chispa en la belleza de la grandeza de los corazones vivos de los seres humanos, trayendo aromas de paz y libertad, perfumes del alma. No olvidemos su llamada: “Una voz honesta tiene más poder y es más fuerte que un griterío demente de egoísmo y violencia”.
por Ángeles Carretero | Mar 6, 2018 | Poesía
Vivimos en un mundo donde La Mujer está relegada en algunos países y en algunas situaciones, a un segundo plano y es a ella, la Mujer, a quien dedico este canto de gratitud y reconocimiento.
Mujer, Madre que ama a su hijo que ha nacido.
Mujer, Madre que llora a su hijo que ha perdido.
Mujer, madre, hija, hermana, esposa, amante y amiga que
Antepone su vida por los seres que ama y que la necesitan.
Hijo, hermano, esposo, amante, abuelo y padre,
Cada uno con vidas diferentes, vidas que viven o que han vivido,
Todos ellos han nacido de la Mujer-Madre,
Y, han recibido todo su cariño, cuidado y mimo.
Mujer, cuyos ideales, sueños y anhelos, a veces
Los has dejado en la ribera del río o en la cuneta del camino,
Son sueños del alma que te han sido sesgados, por la
Ignorancia de unos seres y por la voracidad del mundo.
Sueños que revolotean como aves sin un lugar donde posarse,
Porque ese lugar ha desaparecido.
Mujer protectora de vidas y Mujer luchadora
Más por obligación que por devoción,
Has creado a la Mujer guerrera cuya fuerza
Y coraje la alimentan, en esta lucha que es Su vida,
Para atravesar el océano de la muerte, y tal vez,
Renacer en una tierra prometida.
Mujer guerrera que combate por amor,
Sin rendirse en esa batalla de tradiciones y costumbres
Que como en una batalla naval donde el barco naufraga, y
Cuando no hay fuerza y el coraje se ha ido,
La nombran capitana de las huestes de su vida
Llevando a buen puerto a su vástago y familia.
Mujer amante y esposa cuyo amor hace que la vida
A su lado sea fructífera y hermosa, llena de perfumes
Y de especias para satisfacer los gustos
De sus diferentes amores.
Mujer, Mujer, Mujer…
A lo largo de los años de la Historia,
Cuántas alabanzas, alegrías y amores
El lienzo ha plasmado y el poeta ha cantado,
Y, cuántos desaires, abusos y violencia…
La palabra ha dicho y el gesto ha hecho por desprecio y rabia.
Mujer eres madre, hija, amante, esposa y amiga.
Mujer eres vida y alegría que con tu fuerza y voluntad
En esta tragicomedia de la existencia,
Caminas erguida, mirando de frente, aunque, a veces,
Cubierta de dolor y sombra en cuya tiranía te hacen caer,
Pero, tu fuerza y voluntad harán que te alces sobre las
Cosas más bellas del mundo, creando a la
Mujer Sabia, a la Mujer Filósofa, a la Madre Divina
Guardiana de la doctrina sagrada
Y de los misterios de la creación humana.
por Ángeles Carretero | Mar 3, 2018 | Relatos
Llevo días intentando hacer entender a mi familia que quiero cambiar de vida. Todos creen que me he vuelto loco. Debido a mi edad piensan que ya no valgo para tomar decisiones donde la prioridad ya no es el dinero. Temen perder la herencia que he conseguido a costa de la alegría.
Sé que aunque ahora soy mayor deseo vivir lo que perdí, caricias, palabras sinceras y amables, reír y llorar, pero sobre todo amar. Al ver mi determinación, mis familiares y algunos de los que creía que eran mis amigos, han tomado la decisión de encerrarme entre cuatro paredes blancas, acolchadas, —supongo que para no hacerme daño— porque dicen que me he vuelto loco.
Me llaman loco porque he comprendido que la vida no solo es tener dinero, sino también gente que te quiera y respete por ser como eres. Por esto, quiero vender mis posesiones y alejarme de la prisión de las cuatro paredes de hormigón, donde he pasado mi vida creando un imperio cuyas murallas me protegen y también aprisionan mis sentimientos; donde la gente no me aprecia, sino que anhela mi poder. Todo es una carrera para escalar puestos. Solo importa el dinero.
Me llaman loco por desear dejar atrás las noches solitarias de abrazos fríos y dispersos, muecas de sonrisas y frías sábanas en camas ajenas; por olvidar el tic-tac, tic-tac sin parar —días, meses, años— de una carrera cuya meta es dinero. A nadie le importa mis deseos.
Todos se han ido y no he visto en sus ojos un poco tristeza; ahora estoy en una fría cama de una blanca habitación. En mi mano guardo esa piedra de color turquesa que un día me regalaron y siento que me une a algo atemporal que ignoro, pero que forma parte de mí.
Recuerdo que una noche, en una cama de frías sábanas, soñé que una hermosa mujer me entregaba una piedra azul turquesa y me decía que dentro de ella se hallaba mi alma que había perdido, entretanto correr para llegar a ninguna parte. Por la mañana vi una piedra azul turquesa en la mesilla de noche, cuando la toqué sentí un cosquilleo en mi mano que me traspasó todo el cuerpo; tuve sentimientos de tristeza y alegría al mismo tiempo y dulces lágrimas cayeron sin parar. Mi vida pasó delante de mí como la visión de un relámpago. Sentí que estaba a punto de perder el resto de mi vida. Me ahogaba en esa desangelada habitación. Salí y caminé sin rumbo hasta llegar a un bosque, todo era paz y silencio. La historia de mi vida volvió a pasar delante de mis ojos y eché de menos sonrisas, besos y caricias; miles de recuerdos que no viví se grabaron en mí para luego marcharse para siempre. En ese momento, comprendí lo que era mi vida al descubrir la armonía y la serenidad de ese lugar apacible entre árboles milenarios que me acogieron como a un amigo, donde las estrellas nos hicieron compañía y los duendes del amor cantaron a pleno pulmón, el agua tocó el violín y la tierra con sus latidos el tambor.
Ahora recuerdo… por qué salí corriendo con tanta prisa de la reunión. Me asfixiaba el ambiente de estatuas frías y vacías, querían encerrarme en una habitación de luces blancas y paredes acolchadas y me llamaban loco. Estaba tan triste que cogí el coche… no vi el camión…, una sensación al principio incómoda, aunque inmediatamente se transformó en muy agradable, vi una luz y una hermosa mujer me entregó una piedra azul turquesa.
Ahora recuerdo…
Ese recuerdo se aleja de mí, ya no siento la fría cama. Me uno en un abrazo a la tierra y a la sinfonía de las estrellas, pero antes miro de nuevo mi piedra azul turquesa que me ha ayudado a explorar nuevas esferas.
por Ángeles Carretero | Mar 2, 2018 | Relatos
Mi viejo manto raído y cubierto de polvo de tantos caminos recorridos, compañero de timón entre olas amargas en un mar bravío que empuja hacia la orilla pesares y despojos, me acompaña como mi sombra a través de la historia.
En un minúsculo vergel entre dunas infinitas que invitan al espejismo, caí rendido bajo el abrazo de una palmera. Cansado de tanta cacofonía mental, de pensamientos que me hacen tambalear y sentimientos que me envuelven en una bruma de dolor…, decidí descansar e ir al encuentro del silencio.
Las Memorias del Mundo
Mi viejo manto raído y cubierto de polvo de tantos caminos recorridos, compañero de timón entre olas amargas en un mar bravío que empuja hacia la orilla pesares y despojos, me acompaña como mi sombra a través de la historia.
En un minúsculo vergel entre dunas infinitas que invitan al espejismo, caí rendido bajo el abrazo de una palmera. Cansado de tanta cacofonía mental, de pensamientos que me hacen tambalear y sentimientos que me envuelven en una bruma de dolor…, decidí descansar e ir al encuentro del silencio.
— “Las almas cansadas y heridas solo se curan con el perdón que besa sus heridas, igual que las olas acarician la orilla. Si el alma de la humanidad se ahoga, el alma del mundo está en grave peligro”.
Palabras que me sobresaltaron, deslumbrado de tanta luz, tal vez, un espejismo, vi a un hombre atemporal cuya cara era surcos de ríos y sus ojos un lago de montaña.
— “Llevas toda tu vida buscando el Saber, cruzando desiertos de sal y arena que te han llevado otra vez, hasta este vergel solitario, punto de tu partida. Olvidaste quién es ese que ama, llora, piensa, siente… tu olvido ha bañado tu alma de nostalgia. La conciencia y el conocimiento no deben morir, sino ser despertados”.
En ese momento mi soledad se convirtió en pleamar, destello de plenitud y comprensión.
Sus ojos profundos escudriñaban mi alma que se abrió como una flor al sol. “Siento nostalgia del canto de mi alma. Mi alma está cansada de tantos tropiezos y caídas, ya no tengo fuerzas para levantarme” me lamentaba. Su mano me extendió y en ella vi la cuerda lanzada que, a lo largo de mi viaje, siempre me ha ayudado a salir de pozo de mi soledad.
— “Una lágrima puede elevar el alma, pero un lamento puede resquebrajar tu ser. La verdad duele porque nos hace crecer”. Con tus lamentaciones y el olvido de quién eres has dejado de oír Las Memorias del Mundo.
Estas palabras me hicieron vibrar porque estaban inscritas en mi alma.
— “Memoria es recordar algo que ya sabes… las Memorias del Mundo nos invitan a todos a RE-CORDAR nuestra alma que se encuentra entre el cosmos interior y el cosmos universal. Las Memorias del Mundo son esos hilos invisibles de Amor que a través de los tiempos algunos seres humanos han tejido para que otros puedan recuperar esa Sabiduría y entregar alegría y amor a las almas de tantas personas que sufren de su ausencia y sienten nostalgia de algo que ellos mismos aún ignoran”.
— “Para recordar hace falta vivir y respirar en consciencia, y, esto nos une a la realidad divina que no es otra cosa que reencontrarse con nosotros mismos. Muchos buscan en el exterior, en el cielo, en edificios, en libros… y se pierden buscando porque no buscan en el lugar correcto que es su interior”.
— “Hay que recordar para que los corazones no se petrifiquen. Hay que hablar el lenguaje de la humanidad, que es la paz del corazón, palabras profundas porque son el lenguaje del alma. Lenguaje que no se olvida en la distancia ni en el tiempo”.
— “En el silencio oímos las enseñanzas de personas que han trazado su camino caminando por el sendero de la paz. El ser humano tiene un objetivo y es ser feliz, pero lo ha olvidado al sumergirse en el pozo del olvido y del materialismo. El planeta evoluciona y los seres humanos también. Hay personas que se dedican a intentar romper esta cadena de evolución, pero jamás lo lograrán. Es de suma importancia que cada ser humano ayude a los demás a través de la gratitud, de la amabilidad, de la generosidad, del conocimiento… solo así la evolución de la humanidad y del planeta se realizará”.
— “Recuerda que cuando miramos en el fondo de una mirada, a veces, vemos lo que otros nos han robado de la vida, dejando solo vacío y tristeza. Son personas muertas que no tienen ni siquiera a su sombra como compañera. Tu manto raído y cubierto de polvo de tantos desiertos y caminos recorridos te recordará tus derechos a la libertad y a la felicidad para vivir en un mundo en el que florezca la vida. No olvides que la serenidad y la paz se encuentran en las Memorias del Mundo, en el canto de tu alma”.
No sé si fue espejismo o sueño. Respirada la paz que el silencio del manto de las estrellas me ofrecía para reconfortar mi alma. Oí el susurro de las voces del desierto y me recordaron que el amor son lazos invisibles tejidos con Sabiduría que han dejado una huella en el alma de cada ser humano.
Comprendí que lo que para mí es sabiduría, para otros es locura… mi manto raído y cubierto de polvo de tantos caminos recorridos era testigo de que había regresado a casa.