por Ángeles Carretero | Ago 4, 2017 | Pensamientos
Vivimos momentos de desconcierto, de inseguridad, de gran vulnerabilidad debido a las consecuencias devastadoras que dejan a su paso tifones imprevisibles que cabalgan en todas las direcciones, arrasando todo a su paso.
Miles de hombres, mujeres y niños se despiertan bajo violentas ráfagas de armas, bajo violentos discursos de mentiras y de opresión; se encuentran en medio de esos tifones sin saber qué hacer, a dónde ir, no comprenden el porqué de su situación.
La gran mayoría de los seres humanos desean vivir en serenidad, tener un trabajo que les permita vivir dignamente y disfrutar del día a día junto a sus familias y amigos; pero hay hacedores de guerras, de mundos de violencia que viven en un estado de atrofia, sin importarles el destino de sufrimiento e injusticia que infligen a los ciudadanos.
Muchos gobernantes esconden bajo su grito de justicia y de libertad, su control y sometimiento al pueblo, arrebatando a los ciudadanos los derechos y privilegios que les corresponden. Esto parece un torneo de justas por puro entretenimiento que algunos gobernantes disputan para conseguir más recompensas y beneficios a su ya poder totalitario. Estos torneos de justas crean situaciones turbadoras y desconcertantes, de miedo y temor en el pueblo; del miedo nace el odio y la rabia, bestias negras que vician el aire de la justicia y de la libertad, y como consecuencia de ese aire viciado, un tifón cabalga a lomos de un huracán.
La paz, la libertad, la justicia están en la moderación y en el equilibrio, estados que nos permiten llegar al discernimiento para poder elegir cuál debe ser nuestra acción; si nos posicionamos sobre las acciones justas y positivas llegaremos a la armonía y a la serenidad, sueños a los que aspiran la gran mayoría de la Humanidad.
Urge ya detener la desmesura de violencia y de sangre y para ello es necesario un cambio, crear un mundo nuevo y mejor construido sobre los cimientos de la paz, enterrando así la venganza y la violencia.
La paz es responsabilidad de todos. A la paz se llega con la no violencia, solo así el espíritu del conflicto será derrotado.
La rosa blanca, símbolo de los luchadores de la paz.
por Ángeles Carretero | Jul 31, 2017 | Pensamientos
El universo, el planeta, la humanidad y los seres vivos alzan su grito al unísono pidiendo “PAZ Y LIBERTAD”.
En este mundo convulsivo en el que vivimos, nuestras vidas están alteradas por la violencia y el sufrimiento de miles de personas que viven a nuestro alrededor. La Humanidad camina en estos momentos con sentimientos contradictorios de esperanza y temor, sintiendo la nostalgia de la paz en su desnuda soledad. La Humanidad busca y necesita PAZ para vivir y LIBERTAD para hacer frente a cualquier forma de tiranía impuesta.
No podemos ver la PAZ como un concepto abstracto y general que solo atañe a la sociedad como conjunto. La Paz es un compromiso de cada uno de nosotros, es una actitud, es el camino en la vida cotidiana, estemos donde estemos, en cualquier rincón del planeta. La Paz, a mayor escala, es responsabilidad de los líderes y gobernantes, ellos tienen la obligación de mantener la paz porque en sus manos están las vidas de millones de personas; con mucha tristeza observamos que en algunos países los ciudadanos están al borde del abismo. No se puede tolerar ni admitir que la codicia de algunos dirigentes lleve al pueblo a una sangrienta guerra civil.
La palabra PAZ irradia su luz con prosperidad, dignidad, respeto, tolerancia, libertad, derechos humanos y civiles, pilares necesarios para poder Vivir, ver a nuestros hijos crecer y a futuras generaciones. Asimismo, la Naturaleza necesita Paz para regenerarse y poder alimentarnos y saciar nuestra sed.
Todos elevamos nuestra plegaria por la PAZ para que todos los seres del planeta, estén donde estén, la puedan oír y sepan que no están solos.
por Ángeles Carretero | Jul 28, 2017 | Pensamientos
Los derechos humanos y los Derechos Civiles, tal y como sus nombres indican, son los Derechos que cada persona posee a su nacimiento, da igual su color, su credo, su etnia, su tradición, su ideología política… su país. Su objetivo es poner fin a tanta injusticia, desequilibrio, caos, violencia, miseria y penuria.
por Ángeles Carretero | Jul 24, 2017 | Pensamientos
Los derechos humanos: paz, libertad, dignidad, tolerancia, respeto son las bases para una convivencia pacífica entre todos los seres humanos.
Los derechos humanos nos pertenecen a todos, por igual son nuestro bastión y nuestro estandarte. No se puede seguir permitiendo que unos cuantos individuos sigan desequilibrando nuestro mundo, usándonos como marionetas mientras ellos se esconden en su torre de marfil y juegan a los soldaditos sacrificando a miles de personas que no comprenden ni saben por qué viven ese infierno.
Si nos unimos podemos cambiar el rumbo de las situaciones que tanto dolor causan: guerras, violaciones, masacres, devastación de las culturas aborígenes y de la naturaleza. La gran mayoría de los seres humanos buscan, desean y luchan por la paz, por una vida digna con serenidad y por ver a sus hijos crecer; una manzana podrida pudre a las demás como la minoría que se dedica a desequilibrar todo el planeta y solo desea el aniquilamiento de seres humanos para ellos poder alcanzar su beneficio.
Gran parte de los seres humanos no comprendemos cuál puede ser ese beneficio al que aspiran esos aniquiladores. No se puede seguir quitando vidas humanas por un trozo de tierra, por dinero, por poder, por racismo… Estamos en pleno siglo XXI y no hemos aprendido de nuestros errores del pasado. Es verdad que hay avances tecnológicos y algunos de ellos sirven para destruir vidas humanas y destrozar países por ese beneficio que no logramos comprender.
Gritos de dolor y de desesperación llenan el aire de nuestra Madre Tierra y ella, a su vez, clama pidiendo paz, sus tripas se revuelven y rugen. No se puede seguir tolerando esa apatía de los Gobiernos hacia miles de personas sin hogar, sin protección, sin sustento, ni aliento debido a las guerras, a las violaciones, a la esclavitud, a la violencia, estamos matando a la Madre Tierra y matándonos a nosotros mismos. La gran mayoría de la Humanidad está cansada de esta barbarie y pide el cese inmediato de las guerras, de las armas y levantamos nuestra voz en un himno de paz y de justicia, de libertad y dignidad, de respeto y de tolerancia, de perdón y de compasión.
Sigo sin comprender el porqué de tanta devastación y crueldad… No sé cuál es el motivo ni la razón, pero debemos recordar que todos somos inquilinos de nuestro cuerpo físico, teniendo un contrato de arrendamiento por un corto y efímero periodo de tiempo en la Madre Tierra. No somos dueños ni siquiera de un cabello, solo nos llevaremos nuestra alma y nuestro Espíritu.
Los seres humanos debemos volver de nuestro exilio espiritual, tolerar las diferencias y unir nuestros valores con respeto y dignidad, solo así conseguiremos una convivencia pacífica.
Este escrito es una súplica para los señores que solo desean la destrucción de vidas humanas por algún beneficio escondido, les ruego que depongan las armas, que dejen la violencia, las masacres, las violaciones para que todos podamos empezar una nueva vida y podamos honrar la memoria de las personas que con gran sacrificio se han ido.
Hay que tener un punto de cordura como Sancho Panza en el Quijote.
Dejemos de jugar a ser dioses de barro y seamos seres humanos.
por Ángeles Carretero | Jul 24, 2017 | Pensamientos
La Humanidad está sufriendo un cambio profundo a una velocidad vertiginosa, confusión, destrucción, conflictos cada vez más cruentos. Las relaciones humanas y las comunicaciones entre los seres humanos se hacen más y más frecuentes a través de un ordenador que, cara a cara, relegamos el sentimiento de sentir, de ver chispitas en una mirada a una pantalla sin alma; nos bombardean y manipulan con noticias reales y ficticias; el sufrimiento humano se banaliza; la Naturaleza y el cambio climático sufren cambios drásticos también con graves consecuencias para millones de personas, etc. Cambiamos nuestras costumbres, imitando a otros y de esta forma vamos perdiendo nuestra idiosincrasia tan singular.
Nos imponen reglas, normas, nos dicen cómo tenemos que vivir, qué comer, qué creer, si no seguimos los cánones de la moda no estamos dentro de “la movida” ni estamos bien vistos, la diferencia sigue molestando… somos marionetas articuladas movidas por el más fuerte y nos llevan hacia donde quieren, bajo el son del poder político, social, financiero, religioso…
Los seres humanos somos los únicos responsables del caos en el planeta, de las guerras, de las matanzas, de los odios… de las segregaciones, de las divisiones para ganar… y la solución a dicho caos la tenemos únicamente nosotros, los causantes de dichos sufrimientos.
Muchas voces ahogadas en su grito de horror se preguntan en silencio ¿Por qué no tengo derecho a vivir? ¿Qué hemos hecho mis hijos, mi familia para morir de hambre o por balas que nos arrebatan la vida sin saber por qué?
Al día de hoy, esas personas siguen siendo marionetas en un escenario atroz y cruel. Viven en un caos de vida sin vivir y de muerte, y los responsables de esas barbaries siguen jugando con sus discursos vacíos, llegando a compromisos ficticios, sin soluciones; todos buscan y quieren sus propios beneficios, sin importarles las atrocidades que están infligiendo.
Es fácil crear guerras y posturas hostiles cuando sus familias y sus amigos están a salvo en sus casas, en sus torres de marfil. Nuestras voces se alzan y exigen a los creadores de estas atrocidades que paren su barbarie inmediatamente. Estas personas que viven muriendo tienen derechos a vivir una vida plena con dignidad, respeto y serenidad para que puedan ir sanando las heridas de sus almas cansadas, cuyas cicatrices jamás cicatrizarán. Las cicatrices de estas masacres serán muy dolorosas para el conjunto de la Humanidad. Estos crímenes de guerra deben ser castigados, la justicia debe ser igual para todos.
Es el momento de reclamar nuestras libertades, nuestros derechos y nuestros valores, de exigir el derecho a vivir nuestras vidas. Tal vez no podamos ayudar físicamente, pero sí podemos alzar nuestras voces para clamar justicia, educación, sanidad, libertad, respeto y dignidad para esas personas cuyas voces se ahogan en gritos de desesperación, voces apagadas que no tienen nada con que luchar porque su único compañero es la muerte.
Una defensa eficaz comienza con la Verdad y la defensa de los derechos humanos: Justicia, Libertad, Respeto, Dignidad y Paz. La condición del alma humana hace que seamos hermanos y ciudadanos del mundo.
Nuestros deseos de hoy serán nuestras realidades de mañana.
Martin Luther King, dijo: “Hemos aprendido a volar como los pájaros, a nadar como los peces, pero no hemos aprendido el sencillo arte de vivir como hermanos, por eso no me duele los actos de la gente mala, me duele la indiferencia de la gente buena”.
por Ángeles Carretero | Jun 15, 2017 | Pensamientos
La voz de nuestros antepasados nos llega como un eco claro y profundo. Eco desgarrador por el dolor y el sufrimiento que el aire hace llegar a cada rincón del mundo.
La voz de nuestros antepasados dice: “todos los seres humanos forman un gran clan con sus diferencias y peculiaridades y se deben respeto y tolerancia. El hecho de imponer a la fuerza creencias, religiones, ideas, gobiernos…, inducen al conflicto y a la violencia, alcanzando su máxima crueldad con guerras, matanzas, injusticias, esclavitud y violaciones de los derechos humanos. Hay que aprender del pasado para que no se repita, una y otra vez, el mismo escenario. De todo esto, el ser humano es único responsable. La Humanidad está cansada, pero sigue teniendo esperanza en su corazón de diamante”.
En la eternidad presente descubramos la riqueza y la belleza de cada alma. Hay que aprender a vencer nuestra intransigencia y prejuicios. Liberándonos del odio y de la violencia, fluiremos como las aguas mansas y cristalinas del río de la vida.
¡La vida es única y es sagrada!