La fe y la confianza se abrazan
en la danza del fuego
y sus chispas crean mi cuerpo.
Chispas de luz y amor
cuya llama baila con la vida
durante este viaje del alma.
Ritmos rápidos y lentos
de coraje, voluntad y alegría,
de miedo, dolor y culpa.
Rutas de fuego, de pruebas,
de quemaduras y de sanación
para intuir esta coreografía de mi alma.
Siluetas humanas andantes
sin brújula ni rumbo
encontré por el camino.
La ausencia de una presencia interior
les hizo mirar hacia otro lado
cuyo gesto les hizo ser víctimas de su vida.
La fe y la confianza todo contienen,
elecciones y acciones,
unas acertadas y otras equivocadas.
Unión del universo y del humano
a través del lazo de la esencia Crística
que abre el alma a la dimensión del Amor.
Presencia amorosa que habita el planeta
y une los contrarios
en la sincronía de la respiración.
Respiración del Sol invicto que se entrega
a través de la fe y de la confianza,
en la esperanza.
Su centro diamantino todo contiene
y sus rayos lo ofrecen
al ser humano que abre la puerta a lo invisible.
La fe es confianza total
en el Ser del Amor
que Todo ES.
Todo deberá regresar
a ese punto del eterno retorno
del Ser-ES donde Todo es cada uno de nosotros.
La gota es océano. La respiración es aire.
El fuego es alma. El cuerpo es tierra.
La vida es espíritu y materia.
Todo en la Tierra está impregnado
por las vibraciones del Amor Crístico,
y cada uno hará su propia experiencia.
Experiencia individual e intransferible
regada con lágrimas de jubilación
al sentir el alma vibrante del Amor.
Buscar la verdad en el conocimiento interior
para llevarla a la experiencia exterior,
escuchando nuestra voz en el diálogo interior.
La fe y la confianza son recursos internos necesarios para afrontar la adversidad y renunciar a luchas inútiles para no perder la libertad por sumisión al dominio mental.
La fe y la confianza las sentimos a través de la meditación que nos permite ver, sanar, percibir y pervivir para soñar mientras observamos el horizonte que se acerca cargado de semillas para la primavera.
La fe y la confianza nos proporcionan alegría, coraje, bondad, gestos amables y palabras honestas y optimistas, que generan belleza. Nos abren los sentidos de la intuición para ver, oír, sentir cosas nuevas, como la esperanza que nos aleja de la violencia de los fantasmas mentales con grilletes invisibles.
La fe y la confianza es la continuidad del movimiento de la vida terrestre, integrando la vida espiritual necesaria para vivir individualmente y en sociedad. Sin valores éticos, sin valores morales, sin amor, sin esperanza, sin fe ni confianza, la sociedad muere y nuestra civilización desaparece.


